Como docente, tienes un papel clave en la prevención y la promoción de la salud en el colegio. Gracias a tu contacto habitual con los alumnos, puedes detectar ciertos comportamientos de riesgo y ofrecerles un entorno seguro, información fiable y actividades educativas adecuadas. De esta forma, contribuyes a la prevención del consumo de productos del tabaco y de nicotina, en el ámbito escolar y dentro de tus posibilidades profesionales.
Tu papel como docente
Con tu presencia y tus conversaciones con los alumnos, ayudas a desarrollar sus conocimientos, su espíritu crítico y sus habilidades psicosociales.
Puedes:
- crear un ambiente de confianza que permita hablar de temas personales y delicados;
- fomentar el desarrollo de las habilidades psicosociales;
- transmitir información objetiva, clara y fiable;
- fomentar el espíritu crítico de tus alumnos ante el marketing y los prejuicios;
- observar y detectar cambios de comportamiento que den lugar a preocupación;
- derivarlos a recursos especializados si es necesario.
Sin embargo, el papel de los docentes tiene sus límites
- No sustituyes ni a los padres y madres ni a los profesionales sanitarios, como los trabajadores sociales de los centros educativos o el servicio de salud escolar.
- Es posible que los jóvenes no se atrevan a hablar contigo sobre su consumo por miedo a que los juzgues.
- Hay situaciones en las que hace falta que intervengan profesionales especializados.
No estás solo/a: la dirección, tus compañeros y compañeras, los trabajadores y trabajadoras sociales del centro, el servicio médico escolar, así como recursos en línea y servicios especializados, pueden apoyarte y aconsejarte. A continuación encontrarás diferentes recursos.
Características del contexto
No es fácil hablar de temas delicados como el consumo de tabaco o nicotina con los adolescentes. Es importante que tengas en cuenta su realidad y sus experiencias para entablar un diálogo realista y comprensivo.
La adolescencia es una etapa de intensos cambios físicos, hormonales, emocionales y sociales. Estos cambios pueden llevar a querer probar cosas nuevas y a asumir riesgos. Como su cerebro está en pleno desarrollo, la sensibilidad a la nicotina y el riesgo de dependencia de la nicotina son mayores en los adolescentes.
Por otro lado, los jóvenes viven en un entorno lleno de información procedente de fuentes muy diversas, a veces incluso contradictorias. Los productos del tabaco y de la nicotina son variados y atractivos, y su estrategia de marketing se dirige principalmente a los jóvenes, sobre todo a través de las redes sociales. Así, los adolescentes suelen estar expuestos, por ejemplo, a:
- a la presión de los pares y de las normas sociales;
- a las estrategias de marketing que trivializan o valorizan estos productos;
- a ideas erróneas sobre los riesgos reales de los productos del tabaco, como «es natural», «relaja» o «es menos peligroso».
Los recursos que hay en esta web están pensados para ayudar a los profesionales con información fiable y herramientas para abordar el tema del consumo de productos del tabaco.
Más información
Buenas prácticas
Hay ciertas actitudes que fomentan el diálogo, refuerzan la confianza y contribuyen a una prevención eficaz
- Escucha sin juzgar y acoge con amabilidad todas las preguntas de los alumnos;
- Infórmate para tener una base sólida y poder transmitir datos fiables;
- Propón actividades educativas que fomenten el espíritu crítico ante las fuentes de influencia (compañeros, redes sociales, marketing);
- Adapta tu forma de hablar y las actividades a la edad de los alumnos;
- Valora sus habilidades: fomenta su confianza en sí mismos y su capacidad para tomar decisiones o rechazar una propuesta; ayúdales a encontrar estrategias adecuadas para gestionar el estrés y así reforzar su resiliencia;
- Aprende a reconocer las señales de alerta de un consumo problemático o de una dependencia física;
- Colabora con otros agentes de prevención de tu cantón;
En el centro educativo, se recomienda:
- tener un reglamento interno claro sobre el consumo de productos del tabaco y de productos con nicotina en tu centro y durante las actividades escolares (por ejemplo, campamentos o excursiones);
- definir claramente los espacios permitidos o prohibidos, según el marco legal;
- sigue los procedimientos internos de tu centro para gestionar situaciones preocupantes; si tienes dudas, consulta a la dirección y/o a los profesionales de salud escolar;
- evita consumir productos del tabaco y productos con nicotina delante de los jóvenes, ya que eres un modelo a seguir para ellos y ellas;
- Colabora con los profesionales de la salud escolar que haya en tu centro y según tu cantón.
Prácticas que hay que evitar
Hay ciertas actitudes que pueden dificultar el diálogo. Es mejor evitar las siguientes prácticas:
- adoptar una actitud moralista;
- minimizar o dramatizar los comportamientos que ves;
- preguntar a los alumnos por su consumo en público;
- transmitir mensajes contradictorios o sin verificar;
- consumir productos del tabaco o productos con nicotina delante de los alumnos.
¿Cómo hablar de los productos del tabaco y de la nicotina?
Como docente, tienes un papel clave en la prevención y la promoción de la salud en el colegio
Si el/la joven viene a hablar contigo sobre su consumo, puedes:
- recibir esta iniciativa con respeto, amabilidad y confidencialidad;
- escuchar sin trivializar ni dramatizar;
- adaptar lo que le digas según lo que necesite el joven: si necesita que le escuchen, información, ayuda para seguir adelante o para dejarlo;
- valorar la demanda y ofrecer recursos adecuados.
Las entrevistas con los alumnos deben tratarse, en principio, de forma confidencial. Solo cuando haya indicios concretos de que se pueda producir un daño grave a la integridad física, psíquica o sexual del joven o la joven, debes ponerte en contacto con la Autoridad de Protección de Menores y Adultos (APEA) (art. 314d del Código Civil). La información que hay que comunicar a los padres y madres depende de la legislación escolar de cada cantón.
Si ves a un joven fumando, te recomendamos que actúes de la siguiente manera:
- mantén la calma y opta por un enfoque amable y sin juzgar;
- recuerda el marco normativo y las normas vigentes en el centro; evita las sanciones automáticas si no están expresamente previstas;
- Abrir el diálogo intentando entender el contexto de ese consumo: curiosidad, presión de grupo, costumbre, preocupaciones;
- envía un mensaje adaptándolo:
- si el/la joven no suele fumar: desmonta los prejuicios y corrige las ideas erróneas, habla sobre cómo resistirse a la influencia del grupo;
- si el joven ya fuma habitualmente: abre el diálogo sobre los efectos y los riesgos de la dependencia física, sobre cómo dejar de fumar y sobre las ayudas que hay disponibles;
- si hace falta un seguimiento o un apoyo más exhaustivo, deriva al joven a un profesional sanitario del centro (por ejemplo, un enfermero o un psicólogo escolar);
- Organiza, si hace falta, una intervención con profesionales externos especializados, de acuerdo con la dirección.
Si tú mismo consumes productos del tabaco o con nicotina:
- ten en cuenta que eres un modelo de conducta;
- adopta una postura clara respecto al consumo de tabaco y nicotina: aunque tú mismo fumes o consumas productos con nicotina, mostrar que no te gusta es un factor de protección importante para evitar que los jóvenes empiecen a fumar;
- céntrate en los mensajes de prevención, independientemente de tu consumo personal;
- evita consumir delante de los jóvenes y, si sale el tema, explícales con sinceridad por qué consumes;
- Habla de tus dificultades para dejarlo o de tu intención de reducirlo o dejarlo.
Mensajes clave que hay que transmitir
- Los productos del tabaco son muy perjudiciales para la salud de las personas consumidoras / consumidores/as y de las personas que les rodean (humo de segunda mano).
- Los productos del tabaco y la nicotina crean dependencia física, y la nicotina perjudica el desarrollo del cerebro de los adolescentes.
- Los cigarrillos electrónicos, la shisha y los productos con nicotina sin humo tampoco están exentos de riesgos y pueden ser perjudiciales para la salud.
- Fumar ya puede provocar, a corto plazo, mal aliento, manchas en los dientes y una disminución de la capacidad física.
- La industria del tabaco se dirige especialmente a un público joven, lo que puede aumentar el atractivo de estos productos para los adolescentes.
Temas relacionados
Recursos para profesionales
- Folleto «Atrévete»: enfoques participativos para abordar el consumo con los jóvenes en el ámbito escolar, GREA
- Dossier temático «¿Diversión o dependencia física?» del portal éducation21
- Oferta educativa «ResponsAbilita» del portal éducation21
- Plataforma de recursos escolares: Free Fair Future Ecole (FFFE)
- Material informativo, para pedir o descargar gratis: Folleto sobre el tabaco, folleto sobre los cigarrillos electrónicos y los vape, folleto sobre la shisha, snus y demás
Programa de prevención y promoción de la salud escolar
Cada cantón cuenta con su propio servicio de prevención y promoción de la salud escolar. Para consultar los recursos, contactos y directrices de tu cantón: Política de infancia y juventud — Cantones. El índice de Infodrog también recoge las estructuras de «Prevención y promoción de la salud» según tu cantón.
Orientar al joven para que reciba ayuda
- Línea de ayuda para jóvenes, las 24 horas del día: 147.ch
- Escucha y apoyo para jóvenes de entre 11 y 20 años: ciao.ch
Ofertas y seminarios para colegios
- Cap Zéro – para un aprendizaje sin nicotina: un programa de prevención del tabaco y la nicotina dirigido a los aprendices, con apoyo en clase
- ready4life: una app de coaching para aprendices en materia de promoción de la salud, que ayuda a los jóvenes a llevar una vida sin tabaco ni adicciones. Una iniciativa de la Liga Pulmonar.
Hay otros recursos en alemán; los puedes encontrar aquí.