Como padres y madres, tenéis un papel fundamental a la hora de prevenir el consumo de productos del tabaco y de nicotina entre vuestros hijos. Sois adultos de referencia y una fuente de influencia a través de vuestra actitud y vuestro comportamiento. Vuestra presencia y la calidad de vuestra relación con vuestro hijo tienen un efecto importante en su desarrollo y en su salud física y mental.
No hay ningún padre o madre perfecto. Lo fundamental es encontrar tu propio camino y apoyar a tu hijo o hija lo mejor que puedas. Lo importante es ser coherente con lo que dices y haces, y reconocer tus errores y tus límites. Cuestionarte a ti mismo forma parte de tu papel de padre o madre. Te ayuda a abrir el diálogo con tu hijo o con toda la familia sobre el papel de cada uno, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y a encontrar juntos un equilibrio.
Vuestro papel como padres y madres
Aunque tu hijo vaya ganando autonomía poco a poco, tu papel sigue siendo fundamental para ayudarle a tomar decisiones y responder a sus dudas.
Puedes:
- crear un ambiente de diálogo, abierto y sin prejuicios;
- establecer unas normas claras, coherentes y adecuadas a la edad de tu hijo;
- transmitir valores, puntos de referencia e información fiable;
- fomentar el espíritu crítico de tu hijo o hija en la adolescencia ante las fuentes de influencia (amigos, redes sociales, marketing);
- detectar las señales de alerta sin dejar de respetar la creciente autonomía de tu hijo.
Sin embargo, el papel de los padres tiene sus límites
- Los adolescentes buscan afirmarse y, en su proceso de autonomización, pueden ocultarle ciertos hábitos a sus padres y madres.
- La presión de los pares, la curiosidad y las estrategias de marketing tienen una gran influencia.
- No siempre es fácil abordar un tema delicado sin que surja resistencia.
No estás solo/a: hay profesionales, recursos en línea y servicios especializados que pueden ayudarte con el apoyo y el diálogo si tienes alguna dificultad. A continuación encontrarás diferentes recursos.
Características específicas del contexto
No es fácil hablar de temas delicados como el consumo de tabaco o nicotina con un adolescente. Es importante que tengas en cuenta su realidad y sus experiencias, y que le escuches, para establecer un diálogo realista y comprensivo.
La adolescencia es una etapa de intensos cambios físicos, hormonales, emocionales y sociales. Estos cambios pueden llevar a querer probar cosas nuevas y a asumir riesgos. Como su cerebro está en pleno desarrollo, la sensibilidad a la nicotina y el riesgo de dependencia física son más altos en los adolescentes.
Por otro lado, los jóvenes viven en un entorno lleno de información procedente de fuentes muy diversas, a veces incluso contradictorias. Los productos del tabaco y con nicotina son variados y atractivos, y su estrategia de marketing se dirige principalmente a los jóvenes, sobre todo a través de las redes sociales. Así, los adolescentes suelen estar expuestos, por ejemplo:
- a la presión de los pares y de las normas sociales;
- a las estrategias de marketing que trivializan o valorizan estos productos;
- a ideas erróneas sobre los riesgos reales de los productos del tabaco, como «es natural», «relaja» o «es menos peligroso».
Los recursos que hay en esta web están pensados para ayudar a los padres y madres y a los profesionales con información fiable y herramientas para abordar el tema del consumo de productos del tabaco.
Más información
Buenas prácticas
Estar presente y disponible:
- Interésate, sin juzgar, por los pasatiempos, las aficiones y las relaciones de tu hijo;
- fomenta el diálogo constante, en un ambiente de escucha y respeto;
- Escucha antes de dar consejos: intenta entender lo que tu hijo o hija en la adolescencia piensa, siente y sabe de verdad.
Mostrar amabilidad sin dejar de establecer unas normas:
- habla del tema desde el principio y con regularidad, en lugar de esperar a que surja un problema;
- Sé firme en materia de seguridad: di que no a cualquier proyecto peligroso o inadecuado;
- sed coherentes entre vosotros, los padres y madres, en el mensaje que transmitís;
- Asegúrate de que tus palabras y tus actos sean coherentes.
Establece normas de forma participativa, al tiempo que aprovechas sus recursos:
- establece normas y límites constructivos, así como las consecuencias, hablando con tu hijo o hija en la adolescencia;
- adapta las normas según la edad y las situaciones;
- Valora sus habilidades: fomenta su confianza en sí mismo y su capacidad para tomar decisiones o rechazar una propuesta. Ayúdale a identificar estrategias para gestionar el estrés, con el fin de reforzar su resiliencia;
- Fomenta el espíritu crítico ante el marketing, los retos en Internet o la normalización del tabaco y la nicotina.
Soy padre o madre y fumo, ¿cómo debería comportarme?
- presta atención a tu propio consumo (lugar, delante de tu hijo, humo de segunda mano);
- Aplica las normas que hay en casa a ti mismo.
Prácticas que hay que evitar
Hay ciertas actitudes que pueden dificultar el diálogo. Entre las cosas que hay que evitar están:
- dramatizar, moralizar o hacer que alguien se sienta culpable;
- interrogar o vigilar de forma intrusiva;
- minimizar los riesgos o no hablar de ellos;
- tener reacciones exageradas cuando se hacen experimentos;
- amenazar con sanciones sin llegar a aplicarlas.
¿Cómo hablar de los productos del tabaco y de la nicotina?
Para hablar sobre los productos del tabaco y la nicotina:
- infórmate para poder ofrecerle referencias basadas en hechos y adaptadas a la edad de tu hijo;
- busca un momento espontáneo y relajado (mientras ves una película, al ver un anuncio de tabaco, a partir de una situación que hayas vivido);
- haz preguntas abiertas: « ¿Qué te parece? »;
- Expresa tus preocupaciones con amabilidad (habla en primera persona): « Me preocupo por ti porque… »;
- Recuerda los riesgos del consumo de tabaco.
Hablemos de ello: algunos ejemplos:
- «Me he dado cuenta de que fumas y me gustaría hablar contigo sobre esto.»
- «¿Qué sientes cuando fumas un cigarrillo o das una calada?»
- «¿Qué te animó a probarlo?»
- «Me gustaría que habláramos de que fumas, porque me preocupa tu salud.»
- «¿Qué puedo hacer por ti / para ayudarte?»
Si tú mismo consumes productos del tabaco o con nicotina:
- habla con sinceridad sobre tu consumo y lo que supone en el día a día, sobre todo de tus propias contradicciones respecto al consumo;
- habla abiertamente de las consecuencias del tabaco y la nicotina para tu salud;
- Comparte tu experiencia, incluyendo las posibles dificultades que hayas tenido para dejar de consumir o reducir tu consumo.
Mensajes clave que hay que transmitir
- Los productos del tabaco son muy perjudiciales para la salud de las personas consumidoras / consumidores /as y de las personas de su entorno (humo de segunda mano).
- Los productos del tabaco y los productos con nicotina crean dependencia física, y la nicotina afecta al desarrollo del cerebro de los adolescentes.
- Los cigarrillos electrónicos, la shisha y los productos con nicotina sin humo tampoco están exentos de riesgos y pueden perjudicar la salud.
- Fumar ya puede provocar, a corto plazo, mal aliento, manchas en los dientes y una disminución de la capacidad física. La industria del tabaco se dirige especialmente a un público joven, lo que puede aumentar el atractivo de estos productos del tabaco para los adolescentes.
Temas relacionados
Recursos para entender y abordar el tema
- Folleto: Fumar: cómo hablar de ello con los adolescentes - Adicción Suiza
- Folleto para hablar sobre el consumo con tu hijo (de 11 a 16 años): «Alcohol, cannabis, nicotina» - Prevención de adicciones de Zúrich
- Plataforma de apoyo para padres y madres de adolescentes en la adolescencia: Monado.ch
- Asesoramiento en línea, por teléfono y por videollamada sobre el tabaco o la nicotina
- Asesoramiento online anónimo/a y gratuito sobre adicciones: SafeZone.ch
- Asesoramiento para padres y madres las 24 horas del día, los 7 días de la semana, Pro Juventute