Como profesional del trabajo social, de la animación juvenil o del deporte, tienes un papel clave en la prevención del consumo de tabaco y de la nicotina. Las profesiones relacionadas con la juventud abarcan numerosas actividades y ámbitos muy variados, como la animación juvenil, la supervisión educativa, el monitorado, la supervisión deportiva, la mediación, el trabajo de calle y el voluntariado.

Acompañas a los niños y adolescentes en su día a día, en contextos variados y a menudo informales: actividades deportivas, centros de ocio, estancias y campamentos, espacios callejeros, vida nocturna, o incluso en el marco del voluntariado asociativo y las redes sociales. Estos entornos te ofrecen oportunidades únicas para crear vínculos, observar comportamientos, detectar posibles vulnerabilidades y abordar la prevención de una forma adaptada a la edad, el entorno social y el contexto de vida de los jóvenes.

Tu papel como profesional de la juventud

Con tu presencia y tu cercanía con los jóvenes, tienes un papel importante en su trayectoria y su desarrollo. Tu papel también puede ayudar a la prevención del consumo de tabaco y nicotina.

Puedes:

  • crear un ambiente acogedor, seguro y que invite al diálogo;
  • tener una actitud abierta y sin prejuicios;
  • transmitir información fiable, adaptada a la edad y al nivel de conocimientos de los jóvenes;
  • fomentar la participación y el espíritu crítico;
  • ayudarles a encontrar la información adecuada, a entenderla y a usarla para tomar decisiones positivas para su salud;
  • reforzar las habilidades psicosociales, como la asertividad, la resistencia a la presión de grupo o la gestión de las emociones;
  • detectar situaciones de riesgo y derivarlas a recursos especializados si es necesario.

Sin embargo, el papel de los profesionales del trabajo social o de la animación juvenil tiene sus límites

  • No sustituyes a los padres y madres ni a los profesionales sanitarios.
  • Como tu labor suele basarse en el principio de la libre adhesión, puedes informar, apoyar y orientar, pero no imponer.
  • Tu ámbito de actuación está limitado en el tiempo y en el espacio debido a que las actividades de ocio suelen ser puntuales y poco estructuradas.

No estás solo/a: hay profesionales, recursos en línea y servicios especializados que pueden ayudarte con el apoyo y el diálogo si tienes alguna dificultad. A continuación encontrarás diferentes recursos.

Buenas prácticas

Hay ciertas actitudes que fomentan el diálogo, refuerzan la confianza y contribuyen a una prevención eficaz:

  • mantente al día para poder facilitar datos fiables y actuales;
  • adapta el mensaje según si el joven fuma o no;
  • fomenta el intercambio, la escucha y la participación activa de los jóvenes;
  • recibe las preguntas con amabilidad, sin juzgar ni dramatizar;
  • valora los comportamientos positivos y fomenta hábitos saludables;
  • incorpora la prevención en las actividades que ya hay (proyectos colectivos, actividades deportivas y culturales);
  • aprende a reconocer las señales de alerta de un consumo problemático o de una dependencia física;
  • Si detectas señales de alerta o un consumo problemático, colabora con los padres y madres, el personal docente, el servicio médico escolar, otros profesionales (por ejemplo, los trabajadores sociales que trabajan en el ámbito escolar) y los servicios especializados.

Dentro de tu organización, se recomienda:

  • contar con un reglamento interno claro sobre el consumo de productos del tabaco y de productos con nicotina en tu centro;
  • definir claramente los lugares en los que está permitido fumar y aquellos en los que está prohibido, de acuerdo con la normativa vigente;
  • sigue los procedimientos internos de tu centro para gestionar situaciones preocupantes; si tienes alguna duda, consulta a la dirección;
  • da buen ejemplo: no consumas productos del tabaco ni productos con nicotina delante de los jóvenes. Si fumas, hazlo solo en los lugares destinados a ello, donde los jóvenes no puedan verte;
  • hablar de vez en cuando con tus compañeros y colegas sobre las situaciones con las que os encontráis.

Prácticas que hay que evitar

Hay ciertas actitudes que pueden dificultar el diálogo. Es mejor evitar las siguientes prácticas:

  • dar lecciones de moral o hacer que alguien se sienta culpable;
  • exagerar o restarle importancia al consumo de tabaco y nicotina;
  • difundir información inexacta o inquietante para «asustar»;
  • actuar por tu cuenta ante situaciones preocupantes sin contar con apoyo especializado.

¿Cómo hablar de los productos del tabaco y de la nicotina?

1.

Si un joven o una joven viene a hablar contigo sobre su consumo, puedes:

  • recibir su solicitud con respeto, amabilidad y confidencialidad;
  • escuchar sin trivializar ni dramatizar;
  • adaptar lo que le digas según lo que te pida: si necesita que le escuches, información, ayuda para dejar de fumar o que le apoyes;
  • utilizar un lenguaje lo más claro posible y evitar términos demasiado técnicos;
  • dar importancia a su solicitud y ofrecerle recursos adecuados.

En la gran mayoría de las situaciones relacionadas con el consumo de tabaco o nicotina, los profesionales de la juventud deben tratar la información que reciben de forma confidencial. Solo cuando haya indicios concretos de que se pueda producir un daño grave a la integridad física, psíquica o sexual del joven, deben ponerse en contacto con la Autoridad de Protección de la Infancia y del Adulto (APEA) (art. 314d del Código Civil).

2.

Si ves a un joven fumando, te recomendamos que actúes de la siguiente manera:

  • mantén la calma y opta por un enfoque amable y sin prejuicios;
  • recuérdale el marco y las normas vigentes;
  • Abrir el diálogo para intentar entender el contexto de ese consumo: curiosidad, presión de grupo, costumbre, preocupaciones;
  • envía un mensaje adaptándolo:
    • si el/la joven no suele fumar: desmonta los prejuicios y corrige sus ideas erróneas; habla con él/ella sobre cómo resistirse a la influencia del grupo;
    • si el/la joven ya fuma: abre el diálogo sobre los efectos y los riesgos de dependencia física, y coméntale las ayudas que hay, así como las opciones de apoyo disponibles;
  • Si hace falta, deriva a la persona a un centro especializado.
3.

Si tú mismo consumes productos del tabaco o con nicotina:

  • ten en cuenta que eres un modelo de conducta;
  • adopta una postura clara respecto al consumo de tabaco y nicotina: aunque tú mismo fumes o consumas productos con nicotina, mostrar que no te gusta es un factor de protección importante para evitar que los jóvenes empiecen a consumirlos;
  • céntrate en los mensajes de prevención, independientemente de tu consumo personal;
  • evita consumir delante de los jóvenes y, si sale el tema, explícales con sinceridad por qué consumes;
  • Habla de tus dificultades para dejarlo o de tu intención de reducir el consumo y dejarlo por completo.
4.

Mensajes clave que hay que transmitir

  • Los productos del tabaco son muy perjudiciales para la salud de quienes los consumen y de las personas de su entorno (humo de segunda mano).
  • Los productos del tabaco y los productos con nicotina crean dependencia física, y la nicotina perjudica el desarrollo del cerebro de los adolescentes.
  • Los cigarrillos electrónicos, la shisha y los productos con nicotina sin humo tampoco están exentos de riesgos y pueden ser perjudiciales para la salud.
  • Fumar ya puede provocar, a corto plazo, mal aliento, manchas en los dientes y una disminución de la capacidad física.
  • La industria del tabaco se centra especialmente en el público joven, lo que puede aumentar el atractivo de estos productos para los adolescentes.

Recursos para profesionales

Programa de prevención y promoción de la salud escolar

Cada cantón tiene su propio programa de prevención y promoción de la salud escolar. Para consultar los recursos, contactos y directrices de tu cantón: Política de infancia y juventud — Cantones. El índice de Infodrog también recoge las estructuras de «Prevención y promoción de la salud» según tu cantón.

Orientar al joven para que reciba ayuda

  • Línea de ayuda para jóvenes, las 24 horas del día: 147.ch
  • Escucha y apoyo para jóvenes de entre 11 y 20 años: ciao.ch

Otros papeles